Madrid, 1 de febrero de 2010.
Abuela bola,
No me dejabas leer de noche, ¡apaga la luz!, ¡que gasta! Y no escondía la linterna debajo de la cama porque en la aldea sólo había velas. ¡No metas la vela en la cama, que quema!, así que en verano sólo leía de día.
Abuela bola, no me dejabas entrar en el desván.
- ¡Está sucio!
- Da igual.
- ¡Está oscuro!
- Tengo una vela.
- ¡Hay ratones!
- Me voy al río.
Así que en verano nunca entré en el desván.
Abuela bola, nunca me dejabas ver la tele.
-¡No funciona!
- Pero si está encendida.
-¡No dan nada!
- ¡Hay un señor!
-Te llaman tus amigas.
- ¡Hasta la cena!
Siempre así, abuela bola. Todos los julios, todos los agostos y todos los septiembres.
Abuela bola, si me hubieses hablado más, hoy te querría menos.
R.
p.d.: Que ya sé que tenías pensión de viuda de agricultor, que el desván estaba lleno de cosas del abuelo y que la tele no te gustaba ni a ti.
martes, 2 de febrero de 2010
jueves, 12 de noviembre de 2009
morirse un rato
he estado muerta un rato para descansar de ti
me tocas, me cansas, me empujas, me traes y me llevas
te senté en un rincón, castigada y me mataste un rato
venganza simplona
y como no soy dios no resucité al tercer día
las diosas necesitamos una semana más para resucitar
me tocas, me cansas, me empujas, me traes y me llevas
te senté en un rincón, castigada y me mataste un rato
venganza simplona
y como no soy dios no resucité al tercer día
las diosas necesitamos una semana más para resucitar
miércoles, 30 de septiembre de 2009
sábado, 29 de agosto de 2009
guía simplona para el viajero idiota: islas cíes

elquenopuedesnicogerunaconcha, percebeiros
estarán controlando una plaga, no sé
para dormir en el camping se reserva por internet, cosa que han hecho los mil millones de turistas que visitaron las islas este año
la culpa la tiene "the guardian" y su artículo sobre la playa más bonita del mundo y otras pamplinas
una barra de pan te cuesta un euro
el agua está muy fría, incluso cuando llueve

los cormoranes no son tan divertidos
las parcelas del camping tienen ramitas y los vientos de las tiendas no te dejan llegar a la tuya
por supuesto sólo puedes llegar en barco, con un coste ida y vuelta de 18€
y es que en agosto la raya está en el mejor momento de la temporada
todo esto lo digo sólo para una cosa: para que no vayas
no vayas y así me dejas sitio a mi
viernes, 31 de julio de 2009
jason mraz
hablar de las vacaciones es mirarme a mí misma de pie, descalza
y no tener ganas de hablar
fotos londres, fotos atlántico sur
abrir la ventanilla del coche y dejar correr la hierba
abrir la ventana del hotel y dejar correr el mapa
abrir la cremallera de la tienda y dejar correr los pájaros
fotos amsterdam, fotos de suecos
mirar el reloj sólo los días con billete de ida
porque sólo hay billetes de ida
intentar abrir la ventana del avión
fotos praga, fotos tuyas
cerrar los ojos y abrirlos y mirarte
abrir los ojos debajo del agua
hoy empieza el verbo en infinitivo, a ritmo de cantautor norteamericano
y no tener ganas de hablar
fotos londres, fotos atlántico sur
abrir la ventanilla del coche y dejar correr la hierba
abrir la ventana del hotel y dejar correr el mapa
abrir la cremallera de la tienda y dejar correr los pájaros
fotos amsterdam, fotos de suecos
mirar el reloj sólo los días con billete de ida
porque sólo hay billetes de ida
intentar abrir la ventana del avión
fotos praga, fotos tuyas
cerrar los ojos y abrirlos y mirarte
abrir los ojos debajo del agua
hoy empieza el verbo en infinitivo, a ritmo de cantautor norteamericano
miércoles, 29 de julio de 2009
lunes, 25 de mayo de 2009
virus
padezco la enfermedad de lamer el suelo que pisas
contagio por palabras
la mirada se cuela en sangre y avanza irremediablemente hacia la boca
sonrio
suspiro
sonrio
la boca enferma lame el suelo que pisas
alimentas tu muerte con los virus latentes de mi saliva ingravida
de tanto quererte, te voy a matar
contagio por palabras
la mirada se cuela en sangre y avanza irremediablemente hacia la boca
sonrio
suspiro
sonrio
la boca enferma lame el suelo que pisas
alimentas tu muerte con los virus latentes de mi saliva ingravida
de tanto quererte, te voy a matar
martes, 5 de mayo de 2009
lunes, 4 de mayo de 2009
estimulantes
abres el primer cajón y no están
buscas debajo de la cama, no puedes seguir, sueño, pelo malo, susto con la luz, no están
en el baño nunca han estado y miras
en el bolso, en la bolsa y en el bolsillo
buscas en la calle, en los ojos, en las frases malsonantes
no están
por ahora sólo he encontrado estimulos en el culo de un perro
buscas debajo de la cama, no puedes seguir, sueño, pelo malo, susto con la luz, no están
en el baño nunca han estado y miras
en el bolso, en la bolsa y en el bolsillo
buscas en la calle, en los ojos, en las frases malsonantes
no están
por ahora sólo he encontrado estimulos en el culo de un perro
sábado, 18 de abril de 2009
jueves, 26 de marzo de 2009
sábado, 7 de marzo de 2009
creonte (lección de crueldad dos)
es difícil que estés quieta
desde que has entrado por la puerta tiemblas el irte , apuntas el quedarte
quédate siéntate déjate
te quedas, te siento, me dejo
tengo un largo trozo de cuerda
sujeto tus ganas a la fuerza y te escupo en la cara cualquier provocación
respondes y te quito el aire
y te peino a trozos con este cuchillo viejo
y te mato un poco para que estés callada
no llores
no llores porque me muero
desde que has entrado por la puerta tiemblas el irte , apuntas el quedarte
quédate siéntate déjate
te quedas, te siento, me dejo
tengo un largo trozo de cuerda
sujeto tus ganas a la fuerza y te escupo en la cara cualquier provocación
respondes y te quito el aire
y te peino a trozos con este cuchillo viejo
y te mato un poco para que estés callada
no llores
no llores porque me muero
miércoles, 4 de marzo de 2009
antígona (lección de crueldad uno)
(estoy aquí, frente a esa silla)
quiero decirte que empieces por los ojos, sé quién eres, no los necesito
tu voz me maltrata a ciegas
siéntame en la silla y aprieta tantas cuerdas como sean necesarias, espero los nudos
aflojo los nudos, me dejo los nudos
ahora escupe algo que yo no quiera oir
cualquier palabra tuya bastará para matarme
sigue con la boca, quiero que me la cierres
afila tus cuchillos indelebles, péiname con la hoja
todo en sangre suena bien , miedo en sangre, sangre en suelo
abandona mi cuerpo en tu lista de víctimas y por fin, desaparece de mi muerte
(ha sido fácil, ¿verdad?, sobre todo para ti)
quiero decirte que empieces por los ojos, sé quién eres, no los necesito
tu voz me maltrata a ciegas
siéntame en la silla y aprieta tantas cuerdas como sean necesarias, espero los nudos
aflojo los nudos, me dejo los nudos
ahora escupe algo que yo no quiera oir
cualquier palabra tuya bastará para matarme
sigue con la boca, quiero que me la cierres
afila tus cuchillos indelebles, péiname con la hoja
todo en sangre suena bien , miedo en sangre, sangre en suelo
abandona mi cuerpo en tu lista de víctimas y por fin, desaparece de mi muerte
(ha sido fácil, ¿verdad?, sobre todo para ti)
martes, 17 de febrero de 2009
perceptivitis, la gran epidemia de nuestro tiempo
la perceptivitis, detectada en el 80% de la población, enraíza sus principios activos en la mente humana
ocasionalmente diagnosticada y nunca aceptda, sume al paciente en un autismo social no consciente
el gran drama de esta enfermedad es que el entorno se ve afectado por dicho aislamiento social
el entorno se desplaza, precisamente, hacia el otro lado
este fenómeno demuestra la teoría de contagio por contacto intelectual
así, la población se desplaza por el planeta rebotando individualmente y generando nuevas y peligrosas cepas
las autoridades sanitarias recomiendan como método preventivo y como tratamiento de esta enfermedad, puesto que de momento es incurable, la conversación
ocasionalmente diagnosticada y nunca aceptda, sume al paciente en un autismo social no consciente
el gran drama de esta enfermedad es que el entorno se ve afectado por dicho aislamiento social
el entorno se desplaza, precisamente, hacia el otro lado
este fenómeno demuestra la teoría de contagio por contacto intelectual
así, la población se desplaza por el planeta rebotando individualmente y generando nuevas y peligrosas cepas
las autoridades sanitarias recomiendan como método preventivo y como tratamiento de esta enfermedad, puesto que de momento es incurable, la conversación
lunes, 16 de febrero de 2009
reza
reza zorra, para que el señor te coloque a su derecha
reza para que el reino de los cielos comerciales te abra sus puertas, reza para ser santa
reza para regalar estampitas bendecidas, bendita limosna
reza para que suene tu vida a viva voz
reza, arrodíllate, entrégate para recibir en cuerpo y alma la llamada
reza zorra, para entender la palabra
reza para que el reino de los cielos comerciales te abra sus puertas, reza para ser santa
reza para regalar estampitas bendecidas, bendita limosna
reza para que suene tu vida a viva voz
reza, arrodíllate, entrégate para recibir en cuerpo y alma la llamada
reza zorra, para entender la palabra
jueves, 12 de febrero de 2009
las plumas del alma
los hay que escriben con su alma,
los hay que escriben con los ojos, con recuerdos, con amigos reencontrados, con un pensamiento asentado
los hay que escriben con la boca, con las entrañas, con las tetas
pues yo qué queréis que os diga, escribo con la mano
los hay que escriben con los ojos, con recuerdos, con amigos reencontrados, con un pensamiento asentado
los hay que escriben con la boca, con las entrañas, con las tetas
pues yo qué queréis que os diga, escribo con la mano
martes, 10 de febrero de 2009
chascarrillo
El profesor de un taller de dramaturgia pasa lista en clase.
Maestro: Hola Félix.
Félix: Hola maestro.
Maestro: ¿Federico?
Enrique: Lo han matao.
Federico: No me han matao, estoy aquí.
Maestro: ¿Esquilo, Sófocles y Eurípides?
Coro: Presentes.
Maestro: Chicos, ¿habéis revisado eso de la acción?
Coro: Sí, maestro.
Maestro: ¿William?
Enrique: Tiene ensayo con los de cuarto.
Félix: Anda que ha tardao el puto Erasmus…
Maestro: Ramón.
Silencio.
Maestro: Ramón María.
Ramón María: Presente.
Maestro: ¿Plauto?
Enrique: Está cagando.
Maestro: (Enfadado) ¡Enrique!
Enrique: Presente.
Maestro: Hola Félix.
Félix: Hola maestro.
Maestro: ¿Federico?
Enrique: Lo han matao.
Federico: No me han matao, estoy aquí.
Maestro: ¿Esquilo, Sófocles y Eurípides?
Coro: Presentes.
Maestro: Chicos, ¿habéis revisado eso de la acción?
Coro: Sí, maestro.
Maestro: ¿William?
Enrique: Tiene ensayo con los de cuarto.
Félix: Anda que ha tardao el puto Erasmus…
Maestro: Ramón.
Silencio.
Maestro: Ramón María.
Ramón María: Presente.
Maestro: ¿Plauto?
Enrique: Está cagando.
Maestro: (Enfadado) ¡Enrique!
Enrique: Presente.
martes, 3 de febrero de 2009
aviso
esta mañana he perdido la paciencia
es pequeña, revoltosa y responde al nombre de mucha
si alguien puede darme información de su paradero ruego se pongan en contacto conmigo
es pequeña, revoltosa y responde al nombre de mucha
si alguien puede darme información de su paradero ruego se pongan en contacto conmigo
MONÓLOGO DE UN MUTANTE (hombre plantado)
Lo más difícil es explicar cómo me reproduzco.
He de decir que dejé de intentarlo por mi cuenta hace tiempo. Chico, era una lata desenterrarse todos los días para no ver ambiente. Porque eso sí, había que desenterrarse todos los días, que si pasaban dos o tres ya no había quién que moviera. A no ser que lloviese.
Con respecto a los métodos no tradicionales, no tengo costumbre, pero he notado que la naturaleza tiene sus propios recursos. Lo intenta, lo intenta, vaya si lo intenta. Fue un alivio que la tierra me llegase a la cintura, porque a la señora naturaleza se le ocurrió hasta mandar bichos a polinizar. Lo intenta, lo intenta, vaya si lo intenta. Pero no lo consigue. Así que, por ahora, no me reproduzco.
Sinceramente, creo que esta vez, no nos va a dar tiempo a adaptarnos a los tiempos modernos.
He de decir que dejé de intentarlo por mi cuenta hace tiempo. Chico, era una lata desenterrarse todos los días para no ver ambiente. Porque eso sí, había que desenterrarse todos los días, que si pasaban dos o tres ya no había quién que moviera. A no ser que lloviese.
Con respecto a los métodos no tradicionales, no tengo costumbre, pero he notado que la naturaleza tiene sus propios recursos. Lo intenta, lo intenta, vaya si lo intenta. Fue un alivio que la tierra me llegase a la cintura, porque a la señora naturaleza se le ocurrió hasta mandar bichos a polinizar. Lo intenta, lo intenta, vaya si lo intenta. Pero no lo consigue. Así que, por ahora, no me reproduzco.
Sinceramente, creo que esta vez, no nos va a dar tiempo a adaptarnos a los tiempos modernos.
viernes, 30 de enero de 2009
hoy me he planteado mi vida
la he visto delante de mí y le he dicho
yo: hola vida
mi vida: hola maja
porque mi vida ha pasado por segovia
yo: ¿qué tal?
mi vida: pues chica, así de pronto bien
yo: ¿seguro?
mi vida: tan seguro como que el euribor no es variable
así es mi vida
yo: hola vida
mi vida: hola maja
porque mi vida ha pasado por segovia
yo: ¿qué tal?
mi vida: pues chica, así de pronto bien
yo: ¿seguro?
mi vida: tan seguro como que el euribor no es variable
así es mi vida
jueves, 22 de enero de 2009
guans sapon a taim
guans sapon a taim ai mit a lot of pipol
bat ai dont laik ol de pipol
ai laik a fiu of persons
bat ai dont laik ol de pipol
ai laik a fiu of persons
martes, 20 de enero de 2009
recuerdo aquellos días
recuerdo aquellos días en los que me levantaba a trompicones y me iba al cole.
era un cole muy grande y muy bonito lleno de cafés americanos y de teatrillos. allí estaban mis amigos del cole.
qué bonitos.
nos dividían en dos equipos, pero nunca echábamos ningún partido.
y los profes. recuerdo a los profes a los que más.
recuerdo a sita A. con sus tés en lata, a sita the killer , a los sitos J. y a mi novio señor profesor. lo que más me gustaba era pintar con colores en clase de sita E. y el recreo.
quizá algún día vuelva al cole.
quién sabe.
era un cole muy grande y muy bonito lleno de cafés americanos y de teatrillos. allí estaban mis amigos del cole.
qué bonitos.
nos dividían en dos equipos, pero nunca echábamos ningún partido.
y los profes. recuerdo a los profes a los que más.
recuerdo a sita A. con sus tés en lata, a sita the killer , a los sitos J. y a mi novio señor profesor. lo que más me gustaba era pintar con colores en clase de sita E. y el recreo.
quizá algún día vuelva al cole.
quién sabe.
viernes, 16 de enero de 2009
jueves, 15 de enero de 2009
segunda nueva clasificación de la raza humana
hay tres tipos de personas:
las de jamón, las de chorizo y las de queso.
miércoles, 14 de enero de 2009
capítulo uno
Los padres de Sara se marcharon cuando Sara era pequeña. Todavía iba a la escuela de doña Teresa. Se marcharon a otro país, en barco, con otra gente de la aldea, un día en el que había más niebla que luz. La noche antes de partir explicaron a Sara que tenía que quedarse a cuidar la casa. Antes de acostarse deshizo su maleta de cartón. Había guardado un pan de centeno, dos vestidos, una muñeca de trapo y un cuaderno en blanco.
Sara tenía trece años.
También le dijeron que no tuviera miedo y que los esperara, porque volverían a buscarla. Que Juan y María se ocuparían de que no le faltara de nada. Que la querían mucho. Carlos fue uno de los que también partió aquel día.
Le dijeron que la querían mucho.
Esa mañana Sara no se levantó de la cama para despedirse. Recibió un beso frío en el pelo y se quedó acurrucada, llorando. Tuvo miedo durante una semana.
Sara visitó poco a Juan y a María porque no necesitó casi nada de ellos. Se valía sola. Iba a la escuela por la mañana. Luego cocinaba lo que le apetecía y por la tarde se bañaba en el río fuera invierno o verano. Le gustaba tener frío y tiritar. Cayó enferma de tanto tiritar.
Durante dos meses ocupó una habitación en casa del médico. La cuidaron muy bien. Cuando se puso buena se fue a su casa para estar sola. Antes de irse, don Pedro le recomendó que no se bañara en el río, por lo menos que no lo hiciera en invierno. Esos meses quiso mucho a don Pedro y a doña Teresa. Incluso le pidieron que no se fuera, que se quedara con ellos, pero no hubo manera. Sara tenía que volver a su casa, a esperar. Tenía que esperar en su casa, y no en la del médico.
Siempre volvía corriendo de la escuela por si alguien estaba en la puerta de su casa.
Pero no.
Ni siquiera escribían cartas.
Y ella esperaba.
Sola.
Carlos fue el único, de todos los que se marcharon, que tomó el barco de vuelta a la aldea sin miedo a la penitencia. Viajó durante cuarenta y tres días hasta el camino de piedras. Llegó una noche de verano con una bolsa pequeña, los zapatos casi rotos y una carta para Sara.
Llamó a su puerta. Se reconocieron rápido, se sonrieron. Carlos soltó la carta en manos de Sara y se quedó un rato mirándola.
Querida hija,
Sara tenía trece años.
También le dijeron que no tuviera miedo y que los esperara, porque volverían a buscarla. Que Juan y María se ocuparían de que no le faltara de nada. Que la querían mucho. Carlos fue uno de los que también partió aquel día.
Le dijeron que la querían mucho.
Esa mañana Sara no se levantó de la cama para despedirse. Recibió un beso frío en el pelo y se quedó acurrucada, llorando. Tuvo miedo durante una semana.
Sara visitó poco a Juan y a María porque no necesitó casi nada de ellos. Se valía sola. Iba a la escuela por la mañana. Luego cocinaba lo que le apetecía y por la tarde se bañaba en el río fuera invierno o verano. Le gustaba tener frío y tiritar. Cayó enferma de tanto tiritar.
Durante dos meses ocupó una habitación en casa del médico. La cuidaron muy bien. Cuando se puso buena se fue a su casa para estar sola. Antes de irse, don Pedro le recomendó que no se bañara en el río, por lo menos que no lo hiciera en invierno. Esos meses quiso mucho a don Pedro y a doña Teresa. Incluso le pidieron que no se fuera, que se quedara con ellos, pero no hubo manera. Sara tenía que volver a su casa, a esperar. Tenía que esperar en su casa, y no en la del médico.
Siempre volvía corriendo de la escuela por si alguien estaba en la puerta de su casa.
Pero no.
Ni siquiera escribían cartas.
Y ella esperaba.
Sola.
Carlos fue el único, de todos los que se marcharon, que tomó el barco de vuelta a la aldea sin miedo a la penitencia. Viajó durante cuarenta y tres días hasta el camino de piedras. Llegó una noche de verano con una bolsa pequeña, los zapatos casi rotos y una carta para Sara.
Llamó a su puerta. Se reconocieron rápido, se sonrieron. Carlos soltó la carta en manos de Sara y se quedó un rato mirándola.
Querida hija,
Aquí todo nos va muy bien. Papá trabaja en una fábrica de telas y gana dinero. Yo estoy sirviendo en la casa de unos señores muy ricos. Me tratan muy bien. Podrías venir a vernos, aunque no hemos podido enviarte dinero para el billete. Si tú consigues dinero aquí hay una cama. Es pequeña y está en el salón. Podrías trabajar en la casa en la que yo estoy. La señora me ha dicho que vengas cuando quieras. No sé cuándo iremos. Mientras tanto cuida la casa.Te echamos de menos.
Un abrazo de tus padres.
La carta no decía nada más. Ni siquiera había una dirección a la que enviar una respuesta que no estaban esperando. Acabó de leer y lloró. Por segunda vez. Carlos decidió abrazarla durante toda la noche, entre otras cosas, porque no tenía a dónde ir.
Era lunes. Un lunes de verano.
Nadie sabía en la aldea si Carlos y Sara se querían.
Esa noche se quisieron mucho.
- ¿Por qué has vuelto Carlos?
- Allí no había nada para mí.
- Y aquí no hay nada para nadie.
- Lo sé. Tampoco lo había antes de irme.
- ¿Veías a mis padres muy a menudo?
- Trabajaba en la misma fábrica que tu padre. En cuanto desembarcamos nos recogieron en un camión y nos llevaron allí. Necesitan hombres que trabajen en sus fábricas. No me gustaba el ruido.
- ¿Hablaban de mí?
- ...
- No hablaban de mi, ¿verdad?
- No. No hablaban de ti.
- ...
- El día antes de regresar tu padre me buscó y me dio la carta.
- ¿Crees que debo seguir esperando?
- ...
- Dime, ¿crees que debo seguir esperando?
- Ahora puedes esperarme a mí.
- ¿Eso quiere decir que volverás?
- Es posible.
Durmieron desnudos y desayunaron leche, galletas y chocolate.
En poco tiempo, Carlos empezó a encargarse de los paquetes que entraban y salían de la aldea. Cada vez quedaba menos gente y la que quedaba era más vieja y más reacia a viajar hasta el pueblo para vender quesos y patatas. Era Carlos el que lo hacía. Y del pueblo traía jabones, telas, medicinas o cualquier encargo que se le hiciera. Los lunes traía ganas de Sara.
Fue precisamente ella la que le pidió el molino a Juan y María. Sabía muy bien que ya nadie lo utilizaba y que sería una buena casa para Carlos porque estaba cerca del camino grande. Además era un trato justo, porque Juan se había quedado muchas tierras de la
familia cuando murieron los padres de Carlos, dos meses antes de que Carlos se marchara de la aldea.
Carlos tenía quince años y quizá se fue a llorar el mar. A olvidarse de que no sabía estar solo. Quizá a hacerse mayor. Quizá a hacer de la soledad su oficio.
Igual que Sara. Solos.
Pasaron muchos lunes antes de que llegara aquella noche de luna nueva, pero llegó. Esa noche supo Sara que ya nunca más estaría sola. Salió de casa corriendo por el camino del molino. Llegó, llamó a la puerta, impaciente, contando los pasos de Carlos. Sonrió al verla y la hizo pasar. Sara temblaba de miedo, de frío y de lágrimas. Tercera vez. Susurró el secreto al oído de Carlos y se abrazaron.
Soledades rotas porque la cuarta vez lloraría un niño. Sería en verano.
Un abrazo de tus padres.
La carta no decía nada más. Ni siquiera había una dirección a la que enviar una respuesta que no estaban esperando. Acabó de leer y lloró. Por segunda vez. Carlos decidió abrazarla durante toda la noche, entre otras cosas, porque no tenía a dónde ir.
Era lunes. Un lunes de verano.
Nadie sabía en la aldea si Carlos y Sara se querían.
Esa noche se quisieron mucho.
- ¿Por qué has vuelto Carlos?
- Allí no había nada para mí.
- Y aquí no hay nada para nadie.
- Lo sé. Tampoco lo había antes de irme.
- ¿Veías a mis padres muy a menudo?
- Trabajaba en la misma fábrica que tu padre. En cuanto desembarcamos nos recogieron en un camión y nos llevaron allí. Necesitan hombres que trabajen en sus fábricas. No me gustaba el ruido.
- ¿Hablaban de mí?
- ...
- No hablaban de mi, ¿verdad?
- No. No hablaban de ti.
- ...
- El día antes de regresar tu padre me buscó y me dio la carta.
- ¿Crees que debo seguir esperando?
- ...
- Dime, ¿crees que debo seguir esperando?
- Ahora puedes esperarme a mí.
- ¿Eso quiere decir que volverás?
- Es posible.
Durmieron desnudos y desayunaron leche, galletas y chocolate.
En poco tiempo, Carlos empezó a encargarse de los paquetes que entraban y salían de la aldea. Cada vez quedaba menos gente y la que quedaba era más vieja y más reacia a viajar hasta el pueblo para vender quesos y patatas. Era Carlos el que lo hacía. Y del pueblo traía jabones, telas, medicinas o cualquier encargo que se le hiciera. Los lunes traía ganas de Sara.
Fue precisamente ella la que le pidió el molino a Juan y María. Sabía muy bien que ya nadie lo utilizaba y que sería una buena casa para Carlos porque estaba cerca del camino grande. Además era un trato justo, porque Juan se había quedado muchas tierras de la
familia cuando murieron los padres de Carlos, dos meses antes de que Carlos se marchara de la aldea.
Carlos tenía quince años y quizá se fue a llorar el mar. A olvidarse de que no sabía estar solo. Quizá a hacerse mayor. Quizá a hacer de la soledad su oficio.
Igual que Sara. Solos.
Pasaron muchos lunes antes de que llegara aquella noche de luna nueva, pero llegó. Esa noche supo Sara que ya nunca más estaría sola. Salió de casa corriendo por el camino del molino. Llegó, llamó a la puerta, impaciente, contando los pasos de Carlos. Sonrió al verla y la hizo pasar. Sara temblaba de miedo, de frío y de lágrimas. Tercera vez. Susurró el secreto al oído de Carlos y se abrazaron.
Soledades rotas porque la cuarta vez lloraría un niño. Sería en verano.
viernes, 9 de enero de 2009
fin de ...NACER
Esa noche en la aldea permanecieron despiertas dos almohadas: la que compartían Carlos y Sara, y la de Alfredo. Como todos los lunes.
El puente, mientras, vigilando.
El puente, mientras, vigilando.
capítulo cinco
Alfredo, el hijo de Antonio y Sofía, sabía hacer muchas cosas. Incluso dibujar. Una vez dibujó la cara de Sara. A Alfredo no le gustaba la tierra. Y en la aldea no había más que eso.
Tierra que los entierra.
Sofía llevaba mucho tiempo en la cama aunque no estaba enferma. Simplemente estaba en la cama, sin moverse. Apenas dormía, apenas comía, no hablaba. Pero no estaba enferma. Se levantaba los día de lluvia. Abría la ventana y se asomaba para oler la hierba mojada. Luego volvía a la cama. Quieta. Callada.
Antonio la besaba todas las noches antes de acostarse a su lado. Ninguno de los dos recordaba cuánto tiempo llevaba Sofía así.
Sofía nació más allá de puente.
Antonio subió las escaleras despacio con una bandeja de fruta y pan. Sofía sólo comería un trocito de manzana, como todas las noches, pero Antonio siempre llenaba la bandeja. Depositó la comida en el regazo de su mujer y la besó en la mejilla. Bajó las escaleras y se sentó a la mesa con su hijo.
También cenaron en silencio.
Lavaron los platos y se fueron a dormir.
En silencio.
Tierra que los entierra.
Sofía llevaba mucho tiempo en la cama aunque no estaba enferma. Simplemente estaba en la cama, sin moverse. Apenas dormía, apenas comía, no hablaba. Pero no estaba enferma. Se levantaba los día de lluvia. Abría la ventana y se asomaba para oler la hierba mojada. Luego volvía a la cama. Quieta. Callada.
Antonio la besaba todas las noches antes de acostarse a su lado. Ninguno de los dos recordaba cuánto tiempo llevaba Sofía así.
Sofía nació más allá de puente.
Antonio subió las escaleras despacio con una bandeja de fruta y pan. Sofía sólo comería un trocito de manzana, como todas las noches, pero Antonio siempre llenaba la bandeja. Depositó la comida en el regazo de su mujer y la besó en la mejilla. Bajó las escaleras y se sentó a la mesa con su hijo.
También cenaron en silencio.
Lavaron los platos y se fueron a dormir.
En silencio.
jueves, 8 de enero de 2009
capítulo cuatro
Don Pedro, el médico, estaba casado con doña Teresa, la maestra sin alumnos. Don Pedro llegó a la aldea cuando aún había muchas casas llenas, cuando los niños nacían a horas intempestivas, cuando la gente que ya no está se ponía enferma. Hace mucho tiempo.
Cuando hacía mucho frío para salir, don Pedro se sentaba junto a la chimenea y ordenaba los objetos que había en su maletín negro. Al acabar, lo cerraba y repasaba el tacto de sus siglas grabadas en el cuero. Mientras, doña Teresa musitaba lecciones imaginarias. Se hacían viejos despacio. Sin prisa. Por las noches leían libros en voz alta para olvidarse de que más allá de los muros de la casa sólo había silencio.
Y se querían mucho. Sin más.
Tenían un coche viejo, pero nunca habían vuelto a salir de la aldea. El coche lo utilizaba Carlos para ir y venir con los paquetes.
- ¿Pedro?
- ¿Si?
- Pedro, ¿quieres vino?
- ...
- ¿Qué te pasa?, ¡Pedro!
- Perdona, estaba pensando en otra cosa.
- Ya sé que estás pensando en otra cosa, ¿te pasa algo?
- No, no me pasa nada Teresa. Ponme un poco de vino, por favor.
- Estoy preocupada por ti; hace días que estás lejos.
- No debes preocuparte.
- Pues avísame cuando vuelvas, me gustaría estar aquí.
- ...
Cuando hacía mucho frío para salir, don Pedro se sentaba junto a la chimenea y ordenaba los objetos que había en su maletín negro. Al acabar, lo cerraba y repasaba el tacto de sus siglas grabadas en el cuero. Mientras, doña Teresa musitaba lecciones imaginarias. Se hacían viejos despacio. Sin prisa. Por las noches leían libros en voz alta para olvidarse de que más allá de los muros de la casa sólo había silencio.
Y se querían mucho. Sin más.
Tenían un coche viejo, pero nunca habían vuelto a salir de la aldea. El coche lo utilizaba Carlos para ir y venir con los paquetes.
- ¿Pedro?
- ¿Si?
- Pedro, ¿quieres vino?
- ...
- ¿Qué te pasa?, ¡Pedro!
- Perdona, estaba pensando en otra cosa.
- Ya sé que estás pensando en otra cosa, ¿te pasa algo?
- No, no me pasa nada Teresa. Ponme un poco de vino, por favor.
- Estoy preocupada por ti; hace días que estás lejos.
- No debes preocuparte.
- Pues avísame cuando vuelvas, me gustaría estar aquí.
- ...
miércoles, 7 de enero de 2009
capítulo tres
El reparto en la aldea se realizaba puntualmente. Reparto y recogida. Carlos dejaba cestas vacías y recogía las llenas todas las mañanas muy temprano. Junto a las cestas dejaba también paquetes de papel marrón y cuerda (encargos traídos de más allá del puente). Carlos era genéticamente puntual. Puntualmente llegaba a la crisálida de Sara para encerrarse en su cama, junto a ella. Los lunes por la noche de ocho a seis, porque a las seis empezaba su reparto.
Igual que Sara, vivía solo, en un molino propiedad de Juan y María. En la aldea ya no había nadie que quisiera moler trigo o maíz. Cuando alguien tenía una bolsita de granos, Carlos la metía en la rueda. Pero eso ocurría muy pocas veces. En la aldea no había ni cereales ni gente. Por eso vivía Carlos en un molino.
Carlos hablaba poco, no le hacía falta hablar más. Ninguno de los que allí quedaban se habían alejado tanto de la aldea como él.
Más allá del puente.
Igual que Sara, vivía solo, en un molino propiedad de Juan y María. En la aldea ya no había nadie que quisiera moler trigo o maíz. Cuando alguien tenía una bolsita de granos, Carlos la metía en la rueda. Pero eso ocurría muy pocas veces. En la aldea no había ni cereales ni gente. Por eso vivía Carlos en un molino.
Carlos hablaba poco, no le hacía falta hablar más. Ninguno de los que allí quedaban se habían alejado tanto de la aldea como él.
Más allá del puente.
lunes, 5 de enero de 2009
capítulo dos
Juan y María poseían una extensión de tierra superior a la que se puede caminar en un día.
No tenían hijos porque ya eran demasiado mayores. Tampoco pudieron tenerlos siendo jóvenes, porque no supieron cómo.
María sirvió leche en dos cuencos y preparó un guiso seco de judías verdes con tocino. Juan ordeñó diez vacas, se lavó las manos y se sentó a la mesa. Cenaron en silencio porque tenían mucha hambre. Habían estado trabajando todo el día. Su tierra les quitaba tiempo para hablar.
María recogió la mesa y se fueron a la cama.
Durmieron abrazados.
No tenían hijos porque ya eran demasiado mayores. Tampoco pudieron tenerlos siendo jóvenes, porque no supieron cómo.
María sirvió leche en dos cuencos y preparó un guiso seco de judías verdes con tocino. Juan ordeñó diez vacas, se lavó las manos y se sentó a la mesa. Cenaron en silencio porque tenían mucha hambre. Habían estado trabajando todo el día. Su tierra les quitaba tiempo para hablar.
María recogió la mesa y se fueron a la cama.
Durmieron abrazados.
capítulo uno
La casa de Sara estaba junto al camino de piedras, bajo una higuera imponente. Cerca del río. Tanto, que a veces el agua se colaba en la cocina. Era una casa pequeña de una sola planta. Piedras viejas para muros y maderas azules como ventanas.
El río se deslizaba sobre las piedras grises vomitando musgos en las orillas. Murmuraba ruidos somníferos mientras Sara se cubría con sus sábanas, mientras cocinaba sus pasteles, mientras quemaba palos en el fuego.
Sara estaba atada a esa casa, a esa higuera, a ese río: una atmósfera húmeda que le obligaba a circular en torno a ella misma. Nació en la cama grande de la única habitación. Murió lejos, lejos de la esfera, su crisálida. La historia es bien sencilla: Sara sólo cruzó el puente para huir de su penitencia.
Esa tarde Sara preparó pastel de higo para que Carlos lo comiera por la mañana. Él llegaría rápido y aún tenía que cambiarse de ropa.
Toda la casa olía a higo dulce y a canela.
Se oyó el motor a lo lejos. Abrió el armario y sacó un vestido de hilo blanco. Septiembre siempre había sido cálido en la aldea. Metió su ropa enharinada en una cesta y salió fuera a sentarse en una piedra.
Esperar.
El río se deslizaba sobre las piedras grises vomitando musgos en las orillas. Murmuraba ruidos somníferos mientras Sara se cubría con sus sábanas, mientras cocinaba sus pasteles, mientras quemaba palos en el fuego.
Sara estaba atada a esa casa, a esa higuera, a ese río: una atmósfera húmeda que le obligaba a circular en torno a ella misma. Nació en la cama grande de la única habitación. Murió lejos, lejos de la esfera, su crisálida. La historia es bien sencilla: Sara sólo cruzó el puente para huir de su penitencia.
Esa tarde Sara preparó pastel de higo para que Carlos lo comiera por la mañana. Él llegaría rápido y aún tenía que cambiarse de ropa.
Toda la casa olía a higo dulce y a canela.
Se oyó el motor a lo lejos. Abrió el armario y sacó un vestido de hilo blanco. Septiembre siempre había sido cálido en la aldea. Metió su ropa enharinada en una cesta y salió fuera a sentarse en una piedra.
Esperar.
miércoles, 31 de diciembre de 2008
buzón de deseos
revisa la lista de propósitos del 2008
analiza cada uno de los deseos pequeños y gordos
corta y pega
feliz y paciente 2009
analiza cada uno de los deseos pequeños y gordos
corta y pega
feliz y paciente 2009
martes, 16 de diciembre de 2008
los mitos
cuando era joven, escuchaba una canción de un señor muy jipi que decía una cosa así como “ya no hay locos, ya no hay locos, laralá”.
¿y esto a qué viene?
pues viene a que ahora que ya no soy tan joven le das una patada a una piedra y salen cincuenta locos
ay los locos
qué miedo
porque hay locos inofensivos, y locos de remate que muerden
los locos inofensivos son tan inofensivos que podría una acabar enamorada de cualquiera de ellos
los locos que muerden te acorralan en una esquina
y además están los locos que son mitos para ti
y no es que sea mitómana, pero los mitos locos no sólo muerden y acorralan, los mitos locos quieren, constantemente, firmar en tu piel
¿y esto a qué viene?
pues viene a que ahora que ya no soy tan joven le das una patada a una piedra y salen cincuenta locos
ay los locos
qué miedo
porque hay locos inofensivos, y locos de remate que muerden
los locos inofensivos son tan inofensivos que podría una acabar enamorada de cualquiera de ellos
los locos que muerden te acorralan en una esquina
y además están los locos que son mitos para ti
y no es que sea mitómana, pero los mitos locos no sólo muerden y acorralan, los mitos locos quieren, constantemente, firmar en tu piel
sábado, 13 de diciembre de 2008
volveré a hacer la primera comunión
para ser casta, pura, casi divina
me apuntaré a clases con monjitas y curitas que me obliguen a saberme diez frases importantes
me olvidaré de los dioses griegos, de las “palabras gordas”*, de trabajar en fiesta, del complejo de edipo, de matarte cuando no estás, de los penes, las propinas por cervezas, los futuros, los vecinos de enfrente, las golosinas y la vida
ya no sabré dormir tranquila
volveré a hacer la primera comunión, lo prometo
para ser casta, pura, casi divina
para recibir en cuerpo y alma, el cuerpo y alma de un señor que se llama jesús
*renè andioc
me apuntaré a clases con monjitas y curitas que me obliguen a saberme diez frases importantes
me olvidaré de los dioses griegos, de las “palabras gordas”*, de trabajar en fiesta, del complejo de edipo, de matarte cuando no estás, de los penes, las propinas por cervezas, los futuros, los vecinos de enfrente, las golosinas y la vida
ya no sabré dormir tranquila
volveré a hacer la primera comunión, lo prometo
para ser casta, pura, casi divina
para recibir en cuerpo y alma, el cuerpo y alma de un señor que se llama jesús
*renè andioc
jueves, 11 de diciembre de 2008
miércoles, 10 de diciembre de 2008
sentencia
tengo ganas de gritarte a la cara y de partirte la boca
partirla en tres para guardar un trozo en un bolsillo, un trozo en otro y el tercero apretarlo fuerte en una mano
caminaré lejos con los trozos de tu boca
cada paso que demos juntos nos costará un insulto y un dolor, quizá también perder un diente, sonrisa ausente
me morderás las piernas, la muñecas, las puntas de los dedos...
y todo porque no quieres avanzar
haré que te rindas, que las comisuras sueltas supliquen un favor, susurro en sangre que sólo provocará velocidad
te llevaré al final para recomponer el puzzle
tendré tu boca en el tablero de mi mano
detenidamente colocaré la última pieza que te completa, una palabra sencilla: tú
lunes, 8 de diciembre de 2008
estación norte, estación sur, estación alma
(espero que no haya tráfico en la m30, espero que viajes en mi dirección)
Fallo del I Concurso Titula Gratis
Querido Don Anónimo,
Me es grato comunicarle que tras hacer un recuento exhaustivo de los votos del concurso, y pese a detectar que usted mismo ha alterado el resultado con un sinfín de autovotos, es usted el ganador del I Concurso “Titula gratis”.
Sin mucha demora recibirá su merecido (premio).
La organización del concurso agradece la masiva participación y reconoce el alto nivel de esta edición.
Saluda afectuosamente,
La Organización.
Me es grato comunicarle que tras hacer un recuento exhaustivo de los votos del concurso, y pese a detectar que usted mismo ha alterado el resultado con un sinfín de autovotos, es usted el ganador del I Concurso “Titula gratis”.
Sin mucha demora recibirá su merecido (premio).
La organización del concurso agradece la masiva participación y reconoce el alto nivel de esta edición.
Saluda afectuosamente,
La Organización.
jueves, 4 de diciembre de 2008
Nueva clasificación de la raza (humana):
La raza humana se puede clasificar en tres categorías que a continuación serán brevemente definidas:
- Categoría South Park, individuo de comportamiento simple y directo. Empapado de cultura basura y seguidor de iconos. Se trata de un individuo muy espiritual. Las pulsiones violentas que generan sus hábitos se reprimen o no según individuo.
- Categoría Los Simpson, individuo mayoritario, de referencia para el resto de la sociedad. Es un individuo de costumbres con aire primitivo y ambiente familiar. Este individuo perdura en la historia desde tiempos remotos.
- Categoría Futurama, individuo alejado de la mayoría genéticamente. Se relaciona en grupos reducidos de costumbres similares. Se considera a sí mismo una categoría superior, un individuo fuera de su tiempo y de tendencia intelectual, pero se trata en realidad de un ser poco social y con falta de recursos.
(y tú, ¿de qué te ríes? )
domingo, 30 de noviembre de 2008
titula gratis
jueves, 27 de noviembre de 2008
miedo
tengo miedo, pero voy a lo loco y no me doy cuenta
me sorprendo en el susto y es entonces cuando me paro, me digo, pero si es que eres una miedica, tonta, una miedica y una tonta
de los coches
de los ojos que no me miran o me miran fuerte
de las agujas que se clavan
de tocarte, de tocarme
de hablar a medias para todos
de quedarme quieta
de correr demasiado
de perderme dentro
de apuntar mi epitafio
tengo miedo de olvidar que lo tengo
me sorprendo en el susto y es entonces cuando me paro, me digo, pero si es que eres una miedica, tonta, una miedica y una tonta
de los coches
de los ojos que no me miran o me miran fuerte
de las agujas que se clavan
de tocarte, de tocarme
de hablar a medias para todos
de quedarme quieta
de correr demasiado
de perderme dentro
de apuntar mi epitafio
tengo miedo de olvidar que lo tengo
martes, 25 de noviembre de 2008
mi mama me mima
a los cuatro años mi madre me regaló el palau, que es un libro de aprender a leer para niños antiguos. tardé dos meses en aprenderme la P. la P no entraba.
cosa verde con hojas, A; máquina del mar, B; sitio donde vivo, C; caramelo infinito de bebés, CH (porque los niños antiguos teníamos la CH de forma independiente); los tenemos en las manos, D; animal de la selva, E; palito para hacer música, F; pelusa negra que araña, G; cama en la playa, H; juguete atrapacosas, I; lo de dentro de los bocadillos, J; de arroz, de castañas, de almejas, K; una cosa que se afila, L; lagrimitas de los ángeles, LL (otra que antes, en la vieja animaldelaselva-pelusanegraquearaña-máquinadelmar, también existía); señora que sostiene una cosa que se afila que empieza por L, que está sentada a mi lado y se ha puesto nerviosa, M; yo misma, N; ésta casi siempre está en el medio, Ñ; animal de la selva no, animal del polo norte y también de los bosques, O; en la que le doy un mordisco al bocadillo de jamón...
volver al principio no siempre es facil
ahí estoy, en la P
domingo, 23 de noviembre de 2008
y para todo lo demás...
Bajar a la calle un domingo por la mañana, juntos, a comprar una barra de pan, 0´60 €.
Comprar el periódico con suplemento poético, 10´95 €.
Llamar a los amigos, a los familiares más cercanos e incluso al casero porque descubrís que habéis dejado la llave por dentro de la puerta, 3 €
Bajar al chino a comprar una carpeta de plástico, 2 €.
Bajar al chino a comprar una carpeta de plástico más gorda, para seguir intentando el truco del cerrajero, 2´40 €.
Bajar al chino a comprar una carpeta fina y resistente, para intentar por última vez el truco del cerrajero, 1´20 €.
Bajar a la calle a llamar por teléfono a un cerrajero 24 h. para que haga él mismo el truco del cerrajero, 0´50 €.
Tomar una caña juntos mientras esperáis al cerrajero, 1´80 €.
Pagarle al cerrajero por hacer su truco con la puerta, 81´90 €.
Que tu chico vuelva después de estar fuera durante casi dos semanas, no tiene precio.
(Si no te importa, la próxima vez salimos a cenar)
Comprar el periódico con suplemento poético, 10´95 €.
Llamar a los amigos, a los familiares más cercanos e incluso al casero porque descubrís que habéis dejado la llave por dentro de la puerta, 3 €
Bajar al chino a comprar una carpeta de plástico, 2 €.
Bajar al chino a comprar una carpeta de plástico más gorda, para seguir intentando el truco del cerrajero, 2´40 €.
Bajar al chino a comprar una carpeta fina y resistente, para intentar por última vez el truco del cerrajero, 1´20 €.
Bajar a la calle a llamar por teléfono a un cerrajero 24 h. para que haga él mismo el truco del cerrajero, 0´50 €.
Tomar una caña juntos mientras esperáis al cerrajero, 1´80 €.
Pagarle al cerrajero por hacer su truco con la puerta, 81´90 €.
Que tu chico vuelva después de estar fuera durante casi dos semanas, no tiene precio.
(Si no te importa, la próxima vez salimos a cenar)
sábado, 22 de noviembre de 2008
miércoles, 19 de noviembre de 2008
sostiene guillermina
guillermina tenía un mono que había estado en la guerra
teniendo en cuenta que guillermina es de esa clase de personas que se hacen a sí mismas los piercings no es de extrañar que tuviera un mono
el mono se llamaba coronel
coronel se murió un día yo no sé por qué y fue sustituído por otro típico mono de compañía. como no sé el nombre del mono número dos le llamaré mono número dos. el mono número dos también murió y ahora te voy a contar cómo
un buen día al mono número dos se le ocurrió pasearse por detrás de la nevera. efectivamente murió electrocutado
guillermina asegura que la corriente eléctrica pasó al cuerpo del animal porque el mono apoyó el culo en el electrodoméstico
sostiene guillermina que si el mono hubiera apoyado las manos, no le habría sucedido nada porque, palabras textuales de guillermina, los monos tienen las manos de goma
teniendo en cuenta que guillermina es de esa clase de personas que se hacen a sí mismas los piercings no es de extrañar que tuviera un mono
el mono se llamaba coronel
coronel se murió un día yo no sé por qué y fue sustituído por otro típico mono de compañía. como no sé el nombre del mono número dos le llamaré mono número dos. el mono número dos también murió y ahora te voy a contar cómo
un buen día al mono número dos se le ocurrió pasearse por detrás de la nevera. efectivamente murió electrocutado
guillermina asegura que la corriente eléctrica pasó al cuerpo del animal porque el mono apoyó el culo en el electrodoméstico
sostiene guillermina que si el mono hubiera apoyado las manos, no le habría sucedido nada porque, palabras textuales de guillermina, los monos tienen las manos de goma
martes, 18 de noviembre de 2008
cabeza de rosca
si hubiese tenido una cabeza de rosca, para quitarmela y dejarla en la mesilla, no me hubiera pasado lo que me ha pasado hoy:
esta mañana me he desmayado al levantarme y he perdido el conocimiento un rato
despues llame a la ambulancia sujentando el telefono con el golpe de la cabeza
esperando me vesti, porque ayer al final no elegi camison
vinieron, me tocaron, me dijeron lo de siempre, desayunamos y se fueron sin firmarme un justificante medico
que asquerosos
he decidido hacermelo yo: "señor profesor : la niña r.b.c. no puede asistir al colegio hoy por encontrarse inconsciente. un saludo afectuoso"
(´´´´´´´´´, estas son las tildes que no me ha dejado poner el ordenador no se por que, ´´)
esta mañana me he desmayado al levantarme y he perdido el conocimiento un rato
despues llame a la ambulancia sujentando el telefono con el golpe de la cabeza
esperando me vesti, porque ayer al final no elegi camison
vinieron, me tocaron, me dijeron lo de siempre, desayunamos y se fueron sin firmarme un justificante medico
que asquerosos
he decidido hacermelo yo: "señor profesor : la niña r.b.c. no puede asistir al colegio hoy por encontrarse inconsciente. un saludo afectuoso"
(´´´´´´´´´, estas son las tildes que no me ha dejado poner el ordenador no se por que, ´´)
lunes, 17 de noviembre de 2008
ropa de cama
de camino a casa he tenido que decidir qué camisón me iba a poner para leer a aristófanes
tengo tres
una difícil decisión, no obstante
no puedo ponerme el de salir de la tienda de campaña en plena noche, por que me distraería
no puedo ponerme el de seda, que me regaló mi hermana el día de su boda porque le venía grande, porque me distraería
no puedo ponerme el de estar enferma con visitas , porque me distraería
se barajan entonces pocas opciones en el frio mes de noviembre: comprarme más camisones o no leer a aristófanes
claro, claro, dirás tú que, para leer en la cama, puedo ponerme cualquier otra cosa que no sea un camisón, pero es que estamos con los clásicos
opto por coger a aristófanes y metérselo alguien por el culo
tengo tres
una difícil decisión, no obstante
no puedo ponerme el de salir de la tienda de campaña en plena noche, por que me distraería
no puedo ponerme el de seda, que me regaló mi hermana el día de su boda porque le venía grande, porque me distraería
no puedo ponerme el de estar enferma con visitas , porque me distraería
se barajan entonces pocas opciones en el frio mes de noviembre: comprarme más camisones o no leer a aristófanes
claro, claro, dirás tú que, para leer en la cama, puedo ponerme cualquier otra cosa que no sea un camisón, pero es que estamos con los clásicos
opto por coger a aristófanes y metérselo alguien por el culo
para eso me pondría el de seda
(dedicado a federico)
domingo, 16 de noviembre de 2008
post
nunca he sido moderna; cada vez que alguien dice "¿hay alguien moderno en la sala?", yo hago caso omiso, porque nunca he sido moderna
llevo casi dos días intentando digerir la modernidad y algún nutriente he asimilado, pero el menú estaba incompleto
me quedo con la presentación y con la mezcla de sabores; eché en falta la proteína (ni siquiera había soja)
esto me pasa por no ser moderna, ya me lo decía mi madre: "hija mía, sin ser moderna no vas a llegar a ningún lado"; pues siendo moderna crucé el río y me metí en el matadero con otros borreguitos vegetarianos mamá, y allí estuvimos dos horas en el microondas mamá, y no explotábamos mamá, ni siquiera explotábamos
ni carne, ni pescado, ni explotar
moraleja: si vas a ver algo de rodrigo garcía, cómete antes un buen trozo de carne
viernes, 14 de noviembre de 2008
pre
con la misma inocencia de alguien que sólo sabe algo de teoría, he quedado a las siete para practicar
bendita inocencia virginal
ve despacio rodrigo garcía
bendita inocencia virginal
ve despacio rodrigo garcía
jueves, 13 de noviembre de 2008
hambre
y no hablo de la de bocadillo de jamon
ni de la de comer libros
ni siquiera de la de arrancar camisas nativas norteamericanas con los dientes
hablo de ti
ni de la de comer libros
ni siquiera de la de arrancar camisas nativas norteamericanas con los dientes
hablo de ti
miércoles, 12 de noviembre de 2008
se me ha secado la boca
me trago las horas enteras de un bocado pertinente porque el tiempo me atraviesa los dientes y agita mi lengua muerta la cual balbucea un reconocimiento extraño sin partida ni llegada aparente que sacie mi vigilia
(dilo tú, a ver si no se te seca)
(dilo tú, a ver si no se te seca)
martes, 11 de noviembre de 2008
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